Cuando me fui a vivir por mi cuenta no pensé ni por un momento que iba a convertirme en una aficionada a la radio. No imaginen Uds. que me pego horas pegada al aparato. Me acompaña por las mañanas cuando me levanto y más de una noche si no puedo conciliar el sueño. Como con la televisión soy selectiva y sólo escucho una emisora que no tiene publicidad. Sólo noticias y múltiples microespacios.
Uno de ellos era “ Polvo eres”. Lo emitían a eso de las siete y cuarto de la mañana. Ya había desayunado, recién salida de la ducha, con la cama hecha, y mientras me vestía oía cómo Nieves Concostrina instruía con historias de personajes históricos muertos. Puntualizo. Con las idas y venidas de sus cadáveres. Así me enteré que el féretro de Carlos Gardel viajó a lomos de una mula, que los huesos de El Cid y Doña Jimena están entre Burgos, Francia y Chequia, que a Napoleón durante su autopsia le amputaron el pene, o que Oscar Wilde primero recibió sepultura en Bagneaux más solo que la una y luego gracias a una admiradora, en el cementerio Père Lachaise. La admiradora encargó una escultura a un discípulo de Rodin y el resultado fue un ángel muy bien dotado que no se pudo instalar hasta diez años después luego de colocarle la correspondiente hoja de parra. En 1961 dos venerables ancianitas se cargaron la hoja de parra y lo que había debajo. Hasta ahora.
Hoy alguien me ha llamado diciendo que se ha publicado una esquela con el siguiente texto: falleció a los veinticinco años más IVA.
No he dudado ni por un momento que habría sido una buena historia para Nieves Concostrina porque también habla de robos en tumbas, de epitafios, de los columbarios que se pretenden hacer en determinados campos de fútbol para que los forofos descansen junto a sus ídolos y hasta de gente capaz de sacar de un nicho a un pariente y hacerlo desaparecer para enterrar a otro, saltándose a la torera todas las normas higiénicas, y de transporte de cadáveres además de estar cometiendo un soberano delito, o de los ataúdes con doble fondo que se fabricaban durante la vigencia de la Ley Seca.
Veinticinco años más IVA calculen Uds a ver si les cuadra. Tenía nietos.
Veinticinco años más IVA
Cuando me fui a vivir por mi cuenta no pensé ni por un momento que iba a convertirme en una aficionada a la radio. No imaginen Uds. que me pego horas pegada al aparato. Me acompaña por las mañanas cuando me levanto y más de una noche si no puedo conciliar el sueño. Como con la televisión soy selectiva y sólo escucho una emisora que no tiene publicidad. Sólo noticias y múltiples microespacios.
Uno de ellos era “ Polvo eres”. Lo emitían a eso de las siete y cuarto de la mañana. Ya había desayunado, recién salida de la ducha, con la cama hecha, y mientras me vestía oía cómo Nieves Concostrina instruía con historias de personajes históricos muertos. Puntualizo. Con las idas y venidas de sus cadáveres. Así me enteré que el féretro de Carlos Gardel viajó a lomos de una mula, que los huesos de El Cid y Doña Jimena están entre Burgos, Francia y Chequia, que a Napoleón durante su autopsia le amputaron el pene, o que Oscar Wilde primero recibió sepultura en Bagneaux más solo que la una y luego gracias a una admiradora, en el cementerio Père Lachaise. La admiradora encargó una escultura a un discípulo de Rodin y el resultado fue un ángel muy bien dotado que no se pudo instalar hasta diez años después luego de colocarle la correspondiente hoja de parra. En 1961 dos venerables ancianitas se cargaron la hoja de parra y lo que había debajo. Hasta ahora.
Hoy alguien me ha llamado diciendo que se ha publicado una esquela con el siguiente texto: falleció a los veinticinco años más IVA.
No he dudado ni por un momento que habría sido una buena historia para Nieves Concostrina porque también habla de robos en tumbas, de epitafios, de los columbarios que se pretenden hacer en determinados campos de fútbol para que los forofos descansen junto a sus ídolos y hasta de gente capaz de sacar de un nicho a un pariente y hacerlo desaparecer para enterrar a otro, saltándose a la torera todas las normas higiénicas, y de transporte de cadáveres además de estar cometiendo un soberano delito, o de los ataúdes con doble fondo que se fabricaban durante la vigencia de la Ley Seca.
Veinticinco años más IVA calculen Uds a ver si les cuadra. Tenía nietos.